"Para ti la gloria; para mí la confusión"
Un libro con las historias de 20 Siervos que han dejado todo para seguir la llamada del Señor.
En la finca "María Elisabetta" que el Hogar de la Madre tiene para ayudar a distintas familias pobres y comedores de niños, se han sembrado plátanos para llevar a exportación.
Hemos podido participar en una de las primeras cosechas de estos plátanos. El proceso es interesante. Cuando la piña de plátano empieza a salir, se la recubre con unas bolsas para protegerlas de cualquier bicho que pueda perjudicarlas. Se va siguiendo un control de crecimiento y cuando el plátano ya ha crecido lo suficiente, entonces entra en acción el equipo de cortar, desflorar, separar y empaquetar.
Algunas chicas voluntarias quisieron acompañar a las hermanas que fueron a la finca para realizar este trabajo. Lo primero de todo fue cortar la piña de plátanos. Una vez que tenemos la piña en el suelo, viene lo que se llama "desflorar", que consiste en quitar el extremo de la piña que tiene forma de flor de alcachofa de color vino y después se procede a ir cortando plátano por plátano para colocarlos por orden en cajas de cartón. Estas cajas se llevan a los centros de acopio que se encargan de distribuirlas a los centros de exportación.