![]()
Retomando el llamado que nos hacen nuestros obispos en Aparecida, un grupo de estudiantes de la Universidad Ave María de San Marcos, partimos hacia tierra de misión en Rio San Juan, acompañados por el Padre José Javier y el Hermano Greggy (Siervos del Hogar de la Madre), Sor. Martha y Oscar Fuentes (Director de "Resident Life"). Nuestro viaje inició el viernes por la tarde, al abordar la avioneta que nos llevaría a nuestro destino de misión.
A pesar de ver tanta agua en el lago y en el río, los corazones de los jóvenes estaban áridos, pero como ante Dios nadie se resiste sucedió, el milagro de la Samaritana. Llegamos el viernes por la tarde con muchas ilusiones de darnos; nos preparamos para el retiro del sábado, para la mayoría de nosotros era la primera vez dando una charla, estábamos llenos de miedo, pero nos arriesgamos a esta aventura porque sabíamos que no estábamos solos.
![]()
Llego el día esperado y comenzamos a impartir el retiro, se nos daba una indiferencia y frialdad ante la palabra de Dios, no sabíamos si desanimarnos o seguir luchando, pero optamos por luchar; llegado al medio día, los rostros de los jóvenes habían cambiado, esto no lo hicimos nosotros, solo lo hizo Dios. Después de las dos primeras charlas, ya había jóvenes esperando turno para la confesión, la cual había iniciado desde las 8 de la mañana, extendiéndose hasta las 4 de la tarde.
Se podía observar en los jóvenes, unos rostros diferentes, rostros de alegría; muchos niños después de su confesión salían llorando hacia el Santísimo. Podemos afirmar con certeza que Dios hizo su obra, nuevamente Dios vence el mal a través del Amor. Terminó el retiro a las 5:30 de la tarde con una solemne Eucaristía y la bendición con Jesús Sacramentado. Los testimonios fueron grandiosos, nos impactaron, y pudimos ver como niños a tan corta edad ya viven una vida dura de pecado, de indiferencia, pero basta una gota de amor para que puedan volver a Dios.
Sin embargo, la experiencia no termino allí, experimentamos también la vida de comunidad. Esto nos hizo darnos con generosidad, porque en ningún momento nos aflojamos de las manos de nuestra Madre, la Virgen Santísima, el Rosario, la Eucaristía, Laudes, Vísperas, Completas..., que fueron nuestras armas.
![]()
Nos dimos cuenta de cómo nosotros, los universitarios de Ave María, nos damos el lujo de tener tres sacerdotes, mientras muchas comunidades ese domingo no tenían Eucaristía, porque no tenían sacerdote. A petición del párroco de "El Castillo", nos dirigimos a su parroquia, la cual está a dos horas de San Carlos en barco, donde el padre José Javier celebró la Eucaristía. Según el testimonio de muchos feligreses, nos dimos cuenta de que habían vivido la Eucaristía por primera vez.
En toda esta experiencia, recordamos las palabras del Evangelio, que nos dice: El misionero no debe llevar nada, más que la convicción de un Dios cercano y Vivo. Porque nos dimos cuenta que no nos preocupaba ni dónde íbamos a dormir, ni dónde íbamos a comer, ni a dónde íbamos a ir; todo lo tenía solucionado el Señor.
![]()
Y llegó el lunes, el día que no deseábamos regresar a la universidad, a seguir con nuestra verdadera historia, donde mucha gente conoce a Cristo, pero no le quiere seguir. Acá es otra indiferencia, pero igual el Señor nos reta y asumimos el reto porque con Cristo somos invencibles.
Gracias Señor por esta oportunidad que nos has concedido, porque cada día nos hace más fuertes y más firmes para seguirte.
Por Eyling Reyes
TESTIMONIOS:
Keyla Montalván (20 años)
![]()
Esta experiencia me ha dejado sin palabras, el Señor no se cansa de amar y de exhortar a la reconciliación; conocí a muchos jóvenes que no conocían del amor de Dios y vivían una vida vacía y sin sentido. Fue difícil no flaquear al ver las primeras respuestas indiferentes de los jóvenes asistentes, pero ante la gracia de Dios ninguno pudo mantener su indiferencia y al final apreciamos cómo todos buscaban con esperanza la reconciliación con nuestro Señor. Esos jóvenes estaban sedientos y buscaban en cosas materiales la forma de saciar su sed, desesperados llenaban sus vidas de cosas inservibles y dejaban por fuera la verdadera felicidad. El Señor tuvo misericordia y envió a pobres instrumentos a cumplir su voluntad; atrajo las almas hacia su Infinito Amor.
Zuleyma Alvarado (20 años)
![]()
Una de las formas de saber cuál ha sido el impacto que un acontecimiento ha tenido en nuestras vidas es escuchar los comentarios hechos después de tal acontecimiento. Este es el caso de este pasado fin de semana. Comentarios como: “Tan alegres que íbamos y tan tristes que venimos”, “El Señor nos consciente demasiado”, “El Señor nos ha regalado esto”, “No podemos creer que estemos aquí”, “Estuvo de lo mejor”.
Este pasado fin de semana estuvimos en Río San Juan para impartir un retiro a los muchachos de secundaria del Colegio de las Misioneras de Cristo Rey. Aproximadamente, 100 muchachos asistieron a tal retiro. Este retiro para mí fue una experiencia inolvidable, innovadora, y de mucha enseñanza.
![]()
Así como dice la escritura, “Nadie es profeta en su propia tierra”, fuimos profetas en tierras extranjeras. No solamente se trata de hablar la palabra de Dios al prójimo sino que se trata de vivirla primero para después transmitirla. Es muy fácil llegar a un lugar por unos días y hablar de Dios, pero es muy difícil vivirla en un lugar que hemos estado más de unos pocos días. Cualquiera que sea la situación, lo importante es que Dios ve nuestra alma y ve nuestras intenciones. Si nosotros le damos un SÍ total, lo demás viene por añadidura y lo mejor de todo es que esa añadidura es lo mejor de lo mejor.




Comentarios
ese fin de semana aprendimos tanto de el Amor que nuestro padre nos tiene!!!
Nuestro Dios, es un Dios increible!!!
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.