1.- ¡QUÉ ALEGRÍA
ENCONTRAR EL TESORO DEL REINO DE LOS CIELOS!
Picos, palas,
azadas… Unas jóvenes se ponen a picar
en una casa antigua. Y una de ellas da con la azada en algo metálico.
Y a la luz del exterior ven… ¡MONEDAS DE ORO!… es
un tesoro.
Poco antes habían estado hablando: -Mira que si nos encontramos
un tesoro…
Y ahora ante ellos… ¡Las monedas!
El Señor decía que el Reino de los cielos se parece a
un hombre que encuentra un tesoro en el campo. ¡Qué alegría
encontrar un tesoro!
Y dice el Señor que aquel hombre volvió a esconder el
tesoro y vendió todo para comprar aquel campo.
2.- DIOS
ES EL AUTOR DE TODO LO QUE VEMOS
Es increíble. He visto paisajes magníficos que me ha enviado
un amigo a mi correo electrónico: Bali, Chichen Itzá, París,
Indonesia, Machu Pichu,… y me decían que podía introducir
yo un paisaje que me gustase y lo enviase a más gente.
¡
Cuánto deseo que la gente vea las bellezas del paisaje!
Y he pensado que había pocos que se dedicasen a enseñar
al Autor de los Paisajes: a Dios.
Y luego van y dicen que Dios es una palabra vacía que no tiene
lugar en nuestras vidas. Son “ciegos y guías de ciegos”,
como dice Jesucristo en el Evangelio. ¿Sabes dónde lo dice?