El
egoismo

“Chicos, ojo con la falta de
generosidad, todas las formas de egoísmomatan
el amor”.
RESPONDE SINCERAMENTE:
1-HAY UNA CAMPAÑA PIDIENDO JUGUETES
USADOS PARA LOS NIÑOS POBRES, ¿CÓMO
RESPONDO?
A-Rebusco entre mis juegos
y doy el que ya no me gusta o está roto.
B-Me desprendo de algún juego mío aunque
me siga gustando.
C-Entrego algún juguete de mis hermanos pero
no de los míos.
2-HAY QUE AYUDAR A UN AMIGO QUE NECESITA COMPRARSE ALGO Y NO PUEDE, ¿QUÉ HAGO?
B-
Me privo de algún capricho y con ese dinero
le ayudo.
C-Busco lo más fácil y cómodo:
pido dinero a quien sea.
A-Saco el dinero de la hucha de mi hermana.
3-DURANTE LA MISA SE PASA EL CESTILLO PARA
DAR LIMOSNA, ¿QUÉ HAGO?
A-Echo en el cestillo un papel de caramelo.
C-Busco la “calderilla”, las monedas más
pequeñas, y las echo.
B- Echo una moneda de las “gordas”, aunque
no me quede demasiado para comprarme después
golosinas.
4- TIENES DIEZ GOLOSINAS Y CUATRO AMIGOS ALREDEDOR
CON OJOS GOLOSONES, ¿QUÉ HACES?
A- Les indico dónde está el
kiosco para que se las compren.
C- Cojo una de las diez golosinas y la divido en cuatro
partes para dar a mis amigos. Las otras nueve me las
como yo.
B- Ofrezco a mis amigos, sabiendo que pueden escoger
mis golosinas preferidas.
5-EN TU CLASE EL PROFE PIDE COLABORACIÓN
A TODOS, DE DINERO O DE TIEMPO, PARA AYUDAR EN ALGÚN
PROYECTO. ¿QUÉ PIENSAS?
B-¡Qué bien!
Me alegra poder ayudar a alguien.
C-Si no hay más remedio… tendré que
ayudar.
A-¡Qué castaña! ¡Siempre
estamos igual!

RESULTADOS
B- ¡Bravo, bravísimo! ¡Sigue así!
Tú sabes bien que la generosidad es dar a los
demás lo mejor y darnos a nosotros mismos, sin
tener miedo a perder o a ser llamados tontos. Dios
ve cada una de nuestras acciones y a su tiempo te premiará,
ya lo verás.
C-¡Chico, eres un poco roñoso! ¿no
te parece? Tienes que ser menos egoísta y salir
de ti mismo. Cuando aprendas a hacer felices a los
demás, entonces experimentarás mucha
felicidad. Porque no se trata sólo de dar cosas
sino de darte a ti mismo. Ser generoso no es dar de
lo que te sobra, es dar de lo que tú mismo eres.
Haz algún compromiso, aunque sea pequeño,
de ayudar a los demás. Venga, que no pase ni
un solo día sin ser generoso, ¿ok?
A-Te lo he dicho más veces: hay más gozo
en dar que en recibir. Cuando des algo, dalo de todo
corazón. La manera de dar vale más que
todo lo que se da. Dios te ha dado muchos dones y valores
pero no son para ti solo, son para enriquecer a otros. Ábrete
a las necesidades de los demás y descubrirás
un mundo nuevo. ¿Eres valiente? Pues pon
en práctica esto: da con alegría, comparte
tus cosas, da algo que sea valioso para ti, guarda
parte de tu dinero para ayudar a quien lo necesite,
da tu sonrisa y tu tiempo, ayuda en casa… ¿Qué más
quieres? Si vives esto, Dios también te dará con
generosidad.
HM Zoom+ 59 Febrero/Marzo
2009
|