Hoy es domingo y es un día muy bonito. Acabas de volver de misa y sales a dar un paseo. De pronto viene un coche a toda pastilla y tienes que saltar para evitar ser atropellado. Pero no te das cuenta de que hay una rama de un árbol en tu camino y te caes al suelo. Al levantarte, ves que tus alrededores han cambiado completamente. ¿Dónde estás?

Parece que ahora es de noche. Estás dentro de una sala muy elegante. Hay pequeñas lámparas de aceite por toda la sala, que dan un poco de luz. En la pared hay ladrillos de colores que forman leones.

No parece que haya nadie en la sala. Ves una puerta abierta a tu derecha y te acercas. Es una sala parecida a la primera, pero más elegante aún. En el centro de la sala hay una mujer, vestida pobremente, con sus manos extendidas.  Parece decir algo y te acercas para escuchar lo que dice.

Está rezando: “Acuérdate, Señor, y hazte visible en el día de nuestra angustia. Dame valentía, oh Dios de Abraham. Pon en mi boca palabras oportunas”.

Después de un tiempo en oración, se levanta y empieza a llamar a alguien. Muy pronto una puerta al otro lado de la sala se abre y dos chicas jóvenes entran.  Se arrodillan ante la mujer, pero ella les hace un gesto para que se levanten y les dice: “Corred. Traedme mis mejores vestidos. Tengo que ir a hablar con el rey”.

Las chicas, que intuyes que son sirvientas, no saben cómo reaccionar. Al final, una consigue decir: “Pero, pero.. mi reina, el rey no te ha llamado”.

La mujer sonríe y contesta: “Sí, lo sé. No me ha llamado. Pero tengo que hablar con él. Mi Dios me protegerá. Tengo que salvar a mi pueblo”.         

Las chicas asienten con la cabeza y salen corriendo. Te vas detrás de ellas, para ver lo que hacen, pero...

... de pronto te encuentras otra vez en la calle delante de tu casa. Entras en casa para coger una Biblia y ver quién era esa mujer y qué pasó cuando se fue delante del rey.

 

 

Pistas:

1.- El rey se llamaba Asuero.

2.- La mujer, que es reina, era judía.

3.- Su nombre empieza por la letra E.


Solución
La mujer que rezaba en el centro de la sala era la Reina Ester.  Se enteró de que el Rey de Persia iba a matar a todos los judíos.  Ella pasó tres días en oración y después fue a hablar con el Rey para pedirle que no matase a los judíos. Puedes leer toda la historia en el libro de Ester en la Biblia.

HM Zoom+ 59 - Febrero/Marzo 2009

 
     
 


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