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TestimoniosGrupos Misioneros del Hogar de la Madre

Laura Vorholt hizo su primer viaje misionero a Ecuador en marzo de 2013 con un grupo de chicas de varias universidades de Estados Unidos. Después de esta experiencia, ha vuelto en varias ocasiones.

Este es su testimonio de la primera experiencia de misión:

laura-vorholt2Volamos a Guayaquil el 8 de marzo. Allí nos esperaban las hermanas para llevarnos a las casas donde nos íbamos a alojar, con familias que nos abrieron sus hogares generosamente. Al día siguiente, las hermanas predicaron un retiro al que pudimos asistir. Fue una forma estupenda de empezar nuestro viaje de misión, fijando nuestras mentes y nuestros corazones en Dios. Por la tarde ayudamos a las hermanas a preparar unos talleres de manualidades para el campamento que iban a empezar al día siguiente.

El domingo viajamos al lugar donde las hermanas de Chone y Playaprieta estaban terminando un campamento de chicas. Disfrutamos mucho con las chicas, que estaban contentísimas del campamento. Estuvimos jugando con ellas y luego hubo tiempo de oración ante el Santísimo. Más tarde estuvimos enseñando canciones en inglés a las chicas. Al día siguiente terminó el campamento con la celebración de la Santa Misa, luego comimos y nos fuimos a Chone. Esa noche cenamos "fritada", un plato típico ecuatoriano, y jugamos con las chicas y las candidatas.

El martes, después de la oración, llevamos unos colchones a una familia muy pobre. Fue toda una aventura, ya que llovía y tuvimos que subir los colchones por una colina llena de barro. Más tarde visitamos la finca María Elisabetta, donde algunas zonas estaban inundadas por la lluvia. Vimos las vacas, los cerdos y los pollos. Ese mismo día visitamos también el barrio Jorge Gallardo para hablar a las familias sobre la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y animándoles a hacer los 9 primeros viernes de mes.

El miércoles recibimos con gran alegría la noticia de la fumata blanca y vimos con entusiasmo el anuncio de la elección del nuevo Papa Francisco, y recibimos su bendición. Luego fuimos a misa a Playa Prieta y ayudamos a preparar lotes de alimentos para familias pobres.

laura-vorholt1El jueves distribuimos los lotes que habíamos preparado el día anterior y pudimos conocer a todas las familias que están apadrinadas. Intentamos llevarles la alegría, cantando y hablando con ellos. A la vuelta, las hermanas nos enseñaron el colegio de Playa Prieta y cenamos con ellas. Durante la cena nos contaron la misión que habían hecho en El Puyo. Luego, algunas de las chicas nos unimos al primer turno de adoración del Santísimo, ya que las hermanas iban a hacer turnos de vela durante la noche. 

El viernes, después de desayunar y hacer la oración, ayudamos a quitar malas hierbas en la huerta. Después hicimos nuestras maletas para irnos a Guayaquil. En el camino, paramos en el Santuario de Santa Narcisa de Jesús, una santa ecuatoriana cuyo cuerpo reposa allí incorrupto. Llegamos a Guayaquil por la tarde, nuestra última tarde en Ecuador, pues a la mañana siguiente volábamos de vuelta a Estados Unidos.

Estos días en Ecuador han sido una gracia inmensa para todas. El Señor y Nuestra Madre han derramado sus gracias de forma admirable en cada una de nosotras. Hemos llegado a casa con ganas de volver a Ecuador y, mientras tanto, con ganas de vivir lo que el Señor nos pida en el día a día.

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