Menu

NoticiasNoticias del Hogar de la Madre

Peregrinación a Asís y Loreto

pereassisi larga

Peregrinación de chicos a Asís y Loreto, del 16 al 17 de marzo de 2019

pereassis1

Roma 16 de marzo, hora 8:00 am. Suena el timbre de la casa de los Siervos. Son los jóvenes de Estados Unidos que vienen de peregrinación. Los Siervos bajamos muy animados a recibirles y listos para salir. Voy deprisa por el coche al parking para cargar y salir. Estamos un rato de diálogo y risas con ellos en la puerta de casa. Cuando, de repente me vuelvo para revisar el coche, para que todo esté bien, y,…¡vaya sorpresa! ¡No tenía la matrícula delantera! ¿Cómo se ha perdido?¿qué ha pasado? ¡Solo Dios lo sabe! Un momento de pena, incertidumbre, pues la matrícula es como la identidad del coche. ¿Dejamos que esto arruine nuestra peregrinación? ¡Pues claro que no! Nos pusimos en marcha camino a Asís y Loreto, con el corazón dispuesto a recibir todas las gracias de Dios y de Nuestra Madre.

Después de un par de horas de viaje llegamos a Asís, la tierra de san Francisco y santa Clara. Allí nacieron, vivieron y murieron. Estas tierras fueron testigos de los excepcionales acontecimientos de Dios en ellos y el nacimiento de la vida franciscana.

El primer sitio a visitar fue la Porciúncula que está dentro de la Basílica de Santa María de los Ángeles, donde vivieron los primeros franciscanos y donde murió san Francisco. En una capilla pudimos celebrar la misa, a la que siguió un rato de oración y la visita de la Iglesia. Después de la comida nos dirigimos al pueblo de Asís que recorrimos visitando las hermosas y significativas basílicas del S. XIII:

pereassis2

La Basílica de Santa Clara es el monasterio donde comienza la orden de las clarisas y donde reposan sus restos mortales. Allí pudimos ver también la cruz de San Damián, ante la que el Señor, bajo la figura del Crucificado, habló a san Francisco diciéndole: «Francisco, ¿no ves que mi casa se está derrumbando? Ve, entonces, y restáurala». Francisco en ese momento entiende que tiene que restaurar la parte material de la Iglesia de San Damián, pero con el paso del tiempo se da cuenta que lo que Dios le pide es restaurar la Iglesia en todos los bautizados.

En la Basílica de San Francisco visitamos los restos mortales de San Francisco y sus primeros compañeros. Admiramos la iglesia contemplando su belleza. Al final de la visita, el Señor nos dio la gracia de poder entrar a la celda y capilla de San José de Cupertino en la que vivió durante 12 años.

La siguiente parada era en Fano, antigua ciudad costera de la región de Marcas. Allí las benedictinas nos acogieron muy bien en su hospedería. Nos impresionó mucho su generosidad y alegría. ¡Y cómo no!: una visita a la playa al anochecer. Después, un tiempo de juego y de diálogo.

Al día siguiente después de visitar un jardín dedicado a la Virgen y el estudio de televisión católica “fano tv 14” de nuestro amigo Marco, nos dirigimos a Loreto. Allí está la Santa Casa de Loreto, primer santuario internacional dedicado a la Virgen. El Santuario de Loreto conserva, según una antigua tradición, refrendada por la investigación histórica y arqueológica, las tres paredes de la casa de la Virgen de Nazaret. La casa terrena de María en Nazaret se componía de dos partes. Una primera parte consistente en una cueva excavada en la roca y los fundamentos de las paredes, que se veneran en la Basílica de la Anunciación en Nazaret, Palestina; y otra parte que es una fachada de ladrillo doble, compuesta de tres muros de piedra que se encontraban al final de la cueva, que se veneran en Loreto, Italia. Después de pasar el día en reflexión unidos a Nuestra Madre, sintiendo su infinito amor, regresamos a casa con el corazón lleno de alegría y puesto en el Señor y Nuestra Madre.

Uno de los jóvenes contando su experiencia decía cómo le había alegrado volver a rezar nuevamente el rosario todo completo, ya que llevaba tiempo sin rezarlo. Él sentía una nueva necesidad de rezar el rosario todos los días.

Damos gracias a Dios y a Nuestra Madre por todo este tiempo de bendiciones y también a todos los que nos recibieron tan amablemente.

 Ver álbum de fotos

Hermana Clare

Hermana Clare

Me siento un milagro grande de la Hna. Clare.

Hna. Eva Luz González : Yo sé que la Hna. Clare ya ha comenzado su misión aquí en la tierra, especialmente recordando a cada alma consagrada que solo basta Dios, y que hay que entregarnos a Él con toda la fuerza de nuestro corazón.

Buscar

Redes sociales

Elegir idioma

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
De acuerdo