Menu

NoticiasNoticias del Hogar de la Madre

Encuentro de Semana Santa en España

ssespana larga

Encuentro de Semana Santa en Valencia (España), del 17 al 21 de abril de 2019.

ssespana1

Del 17 al 21 de abril de 2019 tuvo lugar en Valencia, en el emblemático Real Monasterio de la Trinidad, cuya construcción data de 1445, el XXXVII Encuentro de Semana Santa con el Hogar de la Madre. En este año 2019, se celebra el centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús. Por ello, esta edición del encuentro estuvo dedicada especialmente al Sagrado Corazón. El objeto de las charlas era conocer mejor su historia, teología y espiritualidad.

A lo largo de los encuentros de Semana Santa celebrados en España, nunca se habían reunido tantas personas como en este. Quien viene a uno de estos encuentros, sabe que, como en toda familia numerosa, siempre hay alguna cosa que hacer (preparar la comida, pelar patatas, poner la mesa, servir la comida, recoger después de comer, limpiar los baños, etc.). Se llama Hogar de la Madre, y colaborar con las tareas del hogar es muestra de cariño y amor hacia los miembros de la familia. La división en grupos no sólo facilitó llevar a cabo estos cargos, sino también conocer mejor a los miembros del propio equipo, hablar y reflexionar sobre las charlas de la Semana Santa.

ssespana2

A fin de preparar adecuadamente nuestros corazones para vivir con fe y devoción los días del Triduo Pascual, en la homilía de ese Miércoles Santo, el P. Rafael habló de la cruz y animó especialmente a los jóvenes a no pisotearla, sino a recogerla y abrazarla, y a no tener nunca miedo. Esta homilía sería esencial para muchos de los participantes, como más tarde confesarían.

La elección del tema del Corazón de Jesús no estaba sólo motivada por el centenario. Como nos explicarían en las charlas dedicadas a la teología y a la espiritualidad del Corazón de Jesús, conocer el Corazón de Jesús es conocer lo más íntimo de la persona del Señor. Lejos, por tanto, de ser un tema impregnado de sentimentalismo cursi, insípido (o “blando”, en palabras de una ponente), el Corazón de Jesús evoca toda su divinidad, pues el amor sin medida, dado hasta el extremo, es sólo propio de los más fuertes.

Además, se recalcaba que el Sagrado Corazón no es solamente una simbología reconfortante, sino un verdadero corazón (también) humano, palpitante, vivo, que se encoje de dolor ante el desprecio de las almas y que se regocija con los hombres cuando vuelven junto al Padre. En la Eucaristía, este Sagrado Corazón viene a nosotros como alimento. Ante esta muestra de amor, ¿quién puede dudar del Amor de Dios? Y, ¿cómo podemos nosotros corresponderle? Podemos aprender de la Virgen María, el modelo por antonomasia de consagración y entrega a Dios. Allí donde está el Sagrado Corazón, el corazón de la Virgen no está lejos.

ssespana3

La liturgia fue otro de los puntos fuertes del encuentro. Los oficios de Semana Santa son especialmente festivos y solemnes y una ayuda extraordinaria para vivir la Pasión piadosamente. La Iglesia nos regalaba tanto en esos días, unas plegarias, oraciones, colectas, lecturas y preces de incomparable profundidad y antigüedad, y quien volviera a escuchar el pregón y las lecturas que relataban la Historia de la Salvación no podía menos de admirarse por aquel “Dios tan bueno” que quiso encarnarse, padecer y resucitar. El Jueves Santo fuimos partícipes del Lavatorio de pies. Esa noche, velando junto al Señor, intentamos ser más conscientes de su dolor y agonía, y pedirle que nos permitiera permanecer despiertos con Él. La liturgia de los oficios de Viernes Santo recalcaba esto de una manera más gráfica con la adoración de la Cruz. El Sábado Santo es siempre un día como suspendido en el tiempo. Estamos esperando y velando con María, la esperanza, el alivio de los discípulos, sumidos en la más oscura de las noches.v

Como es tradición, en la reunión de la tarde visitamos, de forma virtual, los otros encuentros que estaban teniendo lugar en otros países. Es bonito observar que, a pesar de la distancia física, son todos el mismo Hogar. Y al fin llegó el momento esperado por toda la cristiandad: la Vigilia Pascual. La oscuridad de pronto se iluminaba con el fuego pascual y nosotros, con nuestras frágiles velitas, habíamos de ser los portadores de esa luz para el mundo. Una inmensa alegría nos inundaba al ver encendiéndose poco a poco las luces en la Iglesia y, al entonar de nuevo el Gloria, muchos no pudimos evitar emocionarnos, pues esto proclamaba: ¡Cristo está vivo! ¡Verdaderamente ha resucitado!

Y como la Vigilia es sólo el pistoletazo de salida, a continuación comenzó el mundialmente famoso Festival del Hogar de la Madre, acontecimiento cuya finalidad no es la búsqueda de nuevos talentos (aunque jamás hemos sido defraudados en este aspecto), sino la celebración conjunta de la causa de nuestra alegría como cristianos. A tal efecto, los grupos que se habían formado para las demás actividades, debían presentar una pequeña representación (musical, teatral o de otra índole), en esta ocasión, sobre el Sagrado Corazón.

Tras una noche algo más corta, a la mañana siguiente tocaba volver cada cual a su ciudad. En la homilía del Domingo de Pascua, el P. Félix insitió en la alegría que conlleva la Resurrección; una alegría que es rasgo distintivo de los cristianos y que, por su sobreabundancia, se irradia hacia fuera. Alentados con estas palabras, y tras recoger el convento, nos despedimos algo entristecidos por el final del encuentro, pero gozosos por el comienzo del Tiempo Pascual. Y en espera de la siguiente reunión de la gran familia que es el Hogar de la Madre.

 

Hermana Clare

Hermana Clare

La Hna. Clare y los cristianos perseguidos

Karolina Vera : La Hna. Clare estaba viviendo como una verdadera cristiana, muriendo a sus gustos y apetencias. Me dijo que teníamos una gran responsabilidad de rezar por nuestros hermanos los cristianos perseguidos.

Buscar

Redes sociales

Elegir idioma

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
De acuerdo