Menu

NoticiasNoticias del Hogar de la Madre

Noticias 2010

Peregrinación-Convivencia de la SHM de Roma

El sábado día 2 de octubre salimos de Roma en dirección a Ascoli Piceno, donde nos esperaban nuestros amigos del Hogar, Angelo y Lidia, con sus hijos; y Giuliano y Rosella, con los suyos.

Como disponíamos de un  poco más de tiempo de lo normal, el Espíritu Santo nos sugirió hacer una parada en el Santuario dedicado a San Gabriel de la Dolorosa, que está de camino, en la región del “Gran Sasso”, una zona muy bonita rodeada de montañas. Para la mayoría, era la primera vez que lo visitábamos.

Entramos primero en la iglesia antigua, donde rezó y fue enterrado San Gabriel. Fue un pasionista que vivió en el siglo XIX y murió muy joven. Antes de consagrarse a Dios, llevó una vida relajada, pues le gustaban mucho las diversiones del mundo, y no se decidió a entregar completamente su vida a Dios hasta los 18 años. Participando en una procesión, en la que era transportado un icono de la Virgen, recibió una gracia ante esta imagen que le empujó a cambiar totalmente de vida. Se hizo pasionista y llevó una vida de religioso ejemplar hasta su muerte, por enfermedad, con tan sólo 24 años.

Destacó mucho por su tierna devoción a la Virgen Santísima y pudimos rezar ante el cuadro al que él llevaba flores todos los días. Además, en esta iglesia se puede ver el lugar donde fue enterrado al morir y la capilla donde estuvieron sus restos hasta el traslado a la basílica nueva. En la parte superior se conservan varios objetos que utilizó, como el librito con las reglas de los pasionistas y pudimos visitar el coro donde rezó él y el lugar donde murió. Había un cuadro representando su muerte y esta inscripción en latín: “Mirad cómo mueren los justos”.

Por último, entramos en la cripta de la basílica, que fue inaugurada por Juan Pablo II, donde se conservan sus restos en una urna dentro de una imagen del santo yaciente. Allí  encomendamos muchas cosas y personas a San Gabriel; entre ellas, el apostolado de nuestra comunidad de Roma. Salimos de allí con el corazón lleno y con muchos deseos de volver otra vez.

No tardamos en sentir los efectos de la intercesión de San Gabriel, pues nada más acercarnos al pueblo de Angelo y Lidia nos indicaron una parroquia donde querían que conociéramos al sacerdote. Don Ubaldo, el párroco, nos acogió muy bien y estaba abierto a la posibilidad de que diésemos nuestro testimonio en su parroquia en una próxima visita.

Llegamos a la casa de Angelo y Lidia, donde cenamos y hablamos con ellos. Luego fuimos a casa de Giuliano y Rosella, que generosamente nos dejaron su casa para que pudiéramos dormir allí y ellos se fueron a otro sitio. Al día siguiente por la mañana oímos misa en uno de los pueblos de la zona, Ortezzano. Celebró un sacerdote de Madagascar al que conocimos la vez anterior, que lleva un par de meses en esta parroquia. Luego tuvimos la reunión; hablamos del rosario, por ser octubre el mes dedicado al mismo. Fue muy enriquecedor.

Después de una rica comida y conversación todos juntos, volvimos a Roma, esperando poder hacer una próxima visita pronto para seguir sembrando y construyendo el Hogar.

Ver álbum de fotos {jcomments on}

Hermana Clare

Hermana Clare

Comentario de una protestante

Queremos mostrar el impacto que el testimonio de la hermana ha tenido sobre una persona que, por su formación religiosa, no es a priori...

Buscar

Redes sociales

Elegir idioma

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
De acuerdo