Menu

NoticiasNoticias del Hogar de la Madre

Categoría: Febrero

GuayaquilLas Siervas del Hogar de la Madre, respondiendo a la llamada del Arzobispo Mons. Antonio Arregui Yarza, fundaron su tercera casa en Ecuador, esta vez, en la ciudad de Guayaquil, el 7 de noviembre de 2011.

Su apostolado consiste en la colaboración con el colegio “La Consolata”, colegio de 1400 alumnos, situado en el Fortín, una zona muy pobre de Guayaquil, encargándose de la espiritualidad y de la formación religiosa del alumnado.

Providencialmente conocieron al P. Francisco Sojos, presidente de Radio Católica de Ecuador, el cual invitó a las Siervas a trabajar en su parroquia, Ntra. Sra. de Loreto, situada en Colinas de Alborada al Norte de Guayaquil.

El proyecto del P. Francisco es construir en el Cóndor, un sector de la parroquia, la casa de las siervas, la residencia universitaria del Hogar y la ampliación de la capilla que ya está construida allí mismo.

El P. Francisco puso a las siervas en contacto con el P. Alfonso Avilés, vinculado a la pastoral de la Universidad Espíritu Santo, el cual introdujo a las hermanas en este apostolado, que actualmente ejercen todos los lunes y miércoles.

En las fechas del 5 al 12 de febrero, las siervas ya han realizado su primer campamento en la parroquia de Ntra. Sra. de Loreto. El tema del campamento era “En busca de la Santidad”. Se hizo un cartel y cada día se pegaba la foto de un santo con un lema para el día. El tema del día era la virtud más destacada de ese santo. A las chicas les gustó mucho y aprendieron algo sobre los santos, porque la verdad es que no sabían casi nada. Estaban bastante verdes, pero abiertas a Dios que es lo importante.

Las asambleas diarias eran muy enriquecedoras. Contaban lo que habían aprendido ese día, las cosas que iban entendiendo, lo que veían que estaban haciendo mal para corregirlo, etc… A veces daban las seis y no se querían ir… casi, casi, las hermanas se tenían que poner a barrer y echarlas a escobazos…

A medida que pasaban los días se podía observar cómo se iban transformando algunas caras tristes que llegaron, en sonrisas de oreja a oreja. Gracias al buen ambiente que había algunas hasta superaron sus complejos… Había una niña cojita. Un día se hizo una marcha en la que había que subir 444 escaleras y se caminó bastante. En la asamblea dijo: “Hoy me ha empezado a gustar caminar, porque antes no me gustaba nada”. Este comentario en ella es emocionante. Un día que se realizó una gymkana con pruebas un poco difíciles, se quedó la última dudando si podría hacerlo. Al final se arrancó y lo intentó…Lo hizo fenomenal y gritaba contentísima saltando…”¡¡he podido, he podido!!”.

Muchas descubrieron el significado de la Eucaristía. Les ayudó mucho el vídeo de “La Santa Misa” de Casals. Decían: “Yo no sabía que en la Misa estábamos en el Calvario, ahora lo voy a vivir distinto”, “Yo me aburría en la Misa porque no sabía lo que estaba pasando, pero ahora no voy a faltar a la Misa porque es algo muy grande”, “Cuando comulgaba tenía una alegría aquí dentro que nunca me había pasado antes”, “cada vez que recibía al Señor notaba que tenía más fuerza”… y no eran respuestas de libro porque no tenían formación. Da alegría ver que aquello que sabemos que es la Eucaristía, para ellas se hizo vida en este campamento.

La mayoría en la asamblea final decían que habían estado como en una familia, que al principio les daba miedo venir con monjas, pero que ahora les había encantado estar con ellas. Las chicas mayores decían que veían en las hermanas dos cosas: la unión y la alegría.

Para terminar les pusimos la presentación rápida del Hogar y muchas querían formar parte…Pero no hicieron compromisos, pues era preferible que perseverasen un tiempo y después lo hicieran de forma más consciente, pues ese día estaban todas emocionadas…

Ha sido todo una gracia inmensa que ha querido regalar el Señor al Hogar. Lo único que tenemos que hacer es recibirla con gratitud y negociar con ella para que siga dando fruto…

Cuando San Juan Bosco contemplaba su apostolado con los jóvenes y la obra salesiana, decía: “Todo lo ha hecho Ella”. Esto es precisamente lo que pueden decir las hermanas guayaquileñas sin equivocarse ni un poco.

Ver álbum{jcomments on}

Buscar

Redes sociales

Elegir idioma

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
De acuerdo