Menu

NoticiasNoticias del Hogar de la Madre

Noticias 2014

Conquistando el Corazón de Jesús

Quito

Peregrinación de chicas a la Basílica del Voto Nacional de Quito (Ecuador), del 27 al 29 de junio de 2014.

Este año quisimos prepararnos bien para la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Para ello vimos la película “A prueba de fuego”. En ella, un matrimonio roto y sin aparente solución, se vuelve a unir gracias a los esfuerzos del esposo por seguir "40 pasos" para conquistar nuevamente el corazón de su esposa. Nosotras decidimos hacer algo semejante, con propósitos diarios durante un mes para conquistar el Corazón de Jesús.

La meta de todo este esfuerzo era peregrinar a la Basílica del Voto Nacional de Quito, donde se conserva el cuadro del Corazón de Jesús, emblema de la consagración de Ecuador al Sagrado Corazón. Durante su segunda presidencia, García Moreno deseó que se hiciera esta consagración, la cual fue llevada a cabo el 25 de marzo de 1874 por el arzobispo Checa y Barba. El presidente, profundamente católico, quiso dar este paso como respaldo a la Santa Sede, que acababa de ser despojada de los Estados Pontificios. García Moreno fue el único presidente de América que respaldó al Papa en tan duro trance.

corazón de Jesús

Salimos el viernes 27 de junio, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, desde Chone. Íbamos 9 hermanas y 32 chicas en un autobús. Nos alojamos en la escuela de las Madres Mercedarias, que nos acogieron con gran generosidad. Llegamos allí por la tarde y cenamos rápido para poder ir a la Basílica y rezar ante el Santísimo, que está expuesto las 24 horas del día en la Capilla del Inmaculado Corazón.

A la mañana siguiente volvimos a la Basílica para hacer la oración y para la Misa. Una hermana nos dio puntos de meditación sobre el pasaje de Ezequiel en el que se habla de la fuente que mana del costado derecho del Templo. De allí nos fuimos a visitar algunas iglesias de Quito: la de los jesuitas, la del Carmen, la Catedral... Delante de la iglesia de la Merced, que ya estaba cerrada, rezamos el ángelus y regresamos a la escuela para tener una reunión y preparar la comida.

Después de comer, descansamos un rato y luego jugamos al baloncesto para bajar la comida. Luego volvimos a la calle para subir a lo alto de Quito, al Panecillo, desde donde se divisa toda la ciudad y donde se encuentra un monumento que representa la mujer del Apocalipsis y que fue erigido como recuerdo de la consagración al Inmaculado Corazón de María, que tuvo lugar en 1892. Allí cantamos a la Virgen. La bajada la realizamos rezando el rosario, hasta llegar al centro de la ciudad, donde empezamos a caminar cuesta arriba hacia la Basílica.

Quito

Tuvimos la Misa en la Capilla del Inmaculado Corazón de María y después quisimos pasar a la del Corazón de Jesús, pero las puertas ya estaban cerradas a los fieles. Ya estábamos saliendo por la puerta lateral cuando, el guarda, al vernos, nos abrió y nos dejó quedarnos delante del Sagrado Corazón. Allí las chicas escribieron una carta al Señor en la que le hacían un ofrecimiento de su amor para toda la vida y le decían todo lo que de su corazón brotara en ese momento hacia Él. Según la iban terminando, la echaban en la urna de las limosnas y ofrendas mientras cantábamos. Fue un momento especial de gracia para todas. El Señor derramó su amor en nuestras almas y nosotras nos abrimos a ese amor, respondiendo también con el nuestro. Aquello parecía un trocito de Cielo aquí en la tierra.

Volvimos a casa cantando por las calles, ya desiertas, con el corazón henchido de alegría y rebosante de amor. Después de cenar, tuvimos un rato de reflexión. Había sido una jornada muy intensa, en la que resaltaba la figura de nuestra Madre, que siempre nos lleva a su Hijo. Precisamente celebrábamos el Inmaculado Corazón de María, por lo tanto, no podíamos acabar sino con una frase mariana en nuestra cabeza y sobre todo en nuestro corazón: “María, Madre mía”. Esta fue la música de fondo para acostarnos.

Quito

Al día siguiente, fuimos a Misa a la iglesia de la Merced. A la salida, nos fuimos a la de San Francisco. Allí había un busto del Señor de la Justicia impresionante. Muchas de las jóvenes experimentaron que les miraba y esto les tocó el corazón.

Luego regresamos a la escuela de las Mercedarias para recoger y hacer la maleta. En el camino de vuelta, casi todas las chicas dieron su testimonio en el autobús. La más joven de nuestras peregrinas exclamó: “No sabía que se podía experimentar tanta alegría”. Todos los testimonios fueron muy enriquecedores. Ha sido una peregrinación llena de alegría y buenos frutos. ¡Viva el Sagrado Corazón de Jesús! ¡Viva el Corazón de su Madre!

Ver álbum de fotos

 

Hermana Clare

Hermana Clare

«Solo una pregunta. ¿El Señor lo quiere?»

Carolina Aveiga (Ecuador): A la Hna. Clare le dolía realmente cuando alguien no hacía la voluntad de Dios, porque amaba al Señor y también...

Buscar

Redes sociales

Elegir idioma

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
De acuerdo