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San Francisco Javier

San Francisco Javier

Ficha

San Francisco Javier

Nacimiento

Javier, Navarra (España), 7 de abril de 1506.

Muerte

Isla de Sanchón (China), 3 de diciembre de 1552.

Beatificación

Fue beatificado por Pablo V el 25 de octubre de 1619.

Canonización

Fue canonizado por Gregorio XV el 12 de marzo 1622.

Fiesta

3 de diciembre

 

Vida

San Francisco JavierFrancisco de Jaso y Azpilicueta nació el 7 de abril de 1506, en el castillo de Javier, Navarra (España). Su padre, Juan de Jaso, se dedicaba a la política y a la diplomacia. Era el hombre de confianza del rey de Navarra, motivo por el cual estaba muchas veces de viaje. Murió cuando Francisco tenía 9 años de edad. Su madre, María de Azpilicueta, pertenecía a una familia noble. Francisco era el pequeño de la familia, al cual habían precedido otros 5 hermanos: Magdalena, Ana, María, Miguel y Juan. Doña María, su madre, infundió en sus hijos un profundo espíritu de piedad y un tierno amor a Jesús y a María.

En el año 1512, las tropas de Castilla invadieron el reino de Navarra. Tras la victoria de los castellanos, el castillo de Javier fue demolido, y a la familia de Francisco le fueron usurpados sus bienes y tierras. Tras estos reveses de fortuna, en 1525, Francisco se marchó a París para estudiar Filosofía en la Sorbona. Se volcó en los estudios, en los deportes y en la vida social, dándose cada vez más a las cosas mundanas y apartándose de Dios. Se alojaba en el colegio de Santa Bárbara, donde tuvo por compañero de habitación a San Pedro Fabro y, más tarde, a San Ignacio de Loyola, el cual procuró ayudar a Francisco Javier a llevar una vida cristiana. Intentaba punzar su conciencia para que se plantease seriamente las cuestiones fundamentales sobre el sentido de la vida. Solía repetirle con frecuencia la frase evangélica: “¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?”. Pero el corazón ambicioso de Francisco se resistía. No por eso dejaba Ignacio de exhortarle y animarle a convertirse a Dios. A través de su ejemplo y de la ayuda que le prestaba, Ignacio se fue ganando a Francisco. De esta manera, consiguió convencerle para que hiciera los “Ejercicios Espirituales”, que supusieron una gran transformación espiritual para él.

San Francisco JavierConvertido ya el corazón de Francisco Javier, Ignacio le instó a darse aún más a Dios, invitándole a emprender una nueva vida de consagración. Francisco será uno de los seis jóvenes que se unieron a San Ignacio de Loyola para fundar la Compañía de Jesús, el día de la Asunción del año 1534, en la capilla de Montmartre de París. Tres años más tarde, fue ordenado sacerdote en Venecia (Italia). Luego viajó a Roma y allí ayudó a San Ignacio a redactar las constituciones de la Compañía de Jesús.

En 1540, el rey de Portugal, Juan III, pidió misioneros para las nuevas colonias portuguesas de Oriente. San Ignacio eligió a dos jesuitas para esta misión, pero, al enfermar uno de ellos, Francisco se ofreció para sustituirlo y se marchó a Portugal, desde donde zarparía para la India con el otro misionero, Simón Rodrigues. Ignacio y Francisco se despidieron sabiendo que no se volverían a ver en este mundo.

En Portugal, Francisco Javier y su compañero pasaron juntos varios meses en Lisboa y se ganaron la amistad del rey, que los quiso retener en su corte. Finalmente, Simón se quedó en Portugal y Francisco partió para la India con otros dos misioneros, el 7 de abril de 1541.

Durante el viaje, Francisco ya empieza su tarea de evangelización, haciendo apostolado y obras de caridad entre la tripulación y los pasajeros. Vivieron momentos difíciles debido a una epidemia. Los misioneros se entregaron totalmente, cuidando y curando a los enfermos.

Tras un largo viaje, alcanzaron el Cabo de Buena Esperanza y llegaron hasta Mozambique, donde pasaron el invierno. El 6 de mayo de 1542, finalmente, llegaron a su destino: Goa (India). La comunidad de católicos era muy numerosa, pero el cristianismo había perdido su fervor primitivo. El santo les exhortó con vehemencia para hacerles volver a las exigencias de la vida cristiana. Desde allí realizaba también expediciones a otras comunidades para llevar el Evangelio.

San Francisco JavierVarios meses después de llegar a Goa, Javier viaja hasta las costas de la Pesquería (desde el Cabo Comorín hasta la isla Manar) para visitar las comunidades paravas. Esta tribu se había convertido al catolicismo, recibiendo el bautismo, pero no contaba con ninguna formación en la fe y seguía conservando sus cultos antiguos. El santo hizo el esfuerzo de aprender la lengua para poder llegar a ellos. Además de instruir a los ya católicos, bautizó a muchos otros nativos. En sus cartas a los superiores manifiesta que llegó al punto de sentir los brazos agotados de tanto bautizar.

En 1545 se dirige a Malaca. Allí pasó cuatro meses evangelizando por los pueblos de la zona. Fue una misión especialmente difícil, pero supuso para él un crecimiento espiritual, como refleja en una carta a San Ignacio: «Los peligros a los que me encuentro expuesto y los trabajos que emprendo por Dios, son primavera de gozo espiritual. Estas islas son el sitio del mundo en que el hombre puede más fácilmente perder la vista de tanto llorar; pero se trata de lágrimas de alegría. No recuerdo haber gustado jamás tantas delicias interiores y los consuelos no me dejan sentir el efecto de las duras condiciones materiales y de los obstáculos que me oponen los enemigos declarados y los amigos aparentes».

Tras la expedición por Malaca y los alrededores, Francisco Javier vuelve a India en el año 1548. Desde allí continúa su infatigable labor misionera, viajando a las distintas misiones para consolidar la fe de los cristianos. Al año siguiente se entera de que a Japón todavía no han llegado misioneros. El santo, que no escatima esfuerzos, decide partir con varios compañeros hacia esa tierra donde aún no conocen a Dios. El 15 de agosto de 1549 desembarca en Kagoshima para comenzar su apostolado en Japón. Hubo muchas conversiones, lo cual levantó sospechas por parte de las autoridades, que prohibieron predicar a Francisco. Este se marchó a Nagasaki, encomendando a Pablo, uno de sus compañeros, que se ocupara de los nuevos cristianos de Kagoshima. La misión en Nagasaki fue muy fecunda y, pocos meses después, partió para Yamaguchi y Miyako. También en estos lugares, donde los japoneses le fueron más hostiles, Francisco hizo una impresionante labor evangelizadora.

San Francisco JavierEn 1552, el santo decide volver a visitar las comunidades de India para emprender su soñado viaje a China. Esta expedición entrañaba un peligro extremo, pues los chinos castigaban con la muerte a los extranjeros que penetraban en el país. En cualquier caso, para Francisco Javier no existían los obstáculos y, venciendo las dificultades, consiguió llegar furtivamente hasta la isla de Sanchón, muy cercana a la costa china. Allí, a las puertas del país, contrajo una pulmonía que le llevará hasta la muerte.

El día 3 de diciembre, junto a Antonio, un intérprete chino que le acompañaba en esta misión, entregó su alma a Dios con estas palabras: “Madre de Dios, Hijo de David, tened misericordia de mí”. Su cuerpo fue trasladado a Goa, donde se conserva incorrupto.

Francisco Javier fue beatificado por Pablo V el 25 de octubre de 1619. El Papa Gregorio XV lo canonizó junto a San Ignacio de Loyola, Santa Teresa de Jesús, San Felipe Neri y San Isidro Labrador, el 12 de marzo de 1622.

Eucaristía

San Francisco JavierSan Francisco Javier pone como pilares fundamentales de su catequesis en tierras de misión los contenidos de la profesión de fe y los sacramentos. Era consciente de la necesidad del conocimiento de Cristo y de la relación personal con Él. En sus cartas hay continuas referencias a este tema. Insiste en la importancia de cultivar las disposiciones interiores que permiten al fiel recibir el cuerpo de Cristo. Define los sacramentos como “los verdaderos tesoros que Cristo, nuestro Señor, nos dejó en esta vida para ir a la otra”.

En una ocasión, hablando de los temas que trata en la predicación, se expresa de esta manera: “Predico sobre los artículos de la fe y sobre los sacramentos de la confesión y comunión, porque sé por experiencia la mucha necesidad que de esto tienen”.

En otra circunstancia, manifiesta su preocupación por aquellos que no han comprendido el sentido de la comunión eucarística y que dudan de la presencia real de Cristo en la Santísima Eucaristía: “Hallaréis a algunas personas, y ojalá no fuesen muchas, que dudan de los sacramentos, principalmente de la comunión. [...] Con estos procuraréis que os descubran todas las imaginaciones e infidelidades y dudas que tienen; porque el mayor remedio a los principios es descubrir las tales dudas, y después incitarlos para que crean firmemente, sin dudar, que está el cuerpo verdadero de Cristo, nuestro Redentor y Señor, en aquel sacramento”.

 

María

San Francisco JavierLa madre de San Francisco Javier inculcó a sus hijos un gran amor a la Virgen Santísima. Desde pequeño, Francisco aprendió a saludar a María a diario con el canto de la Salve. Lo hacían en la capilla del castillo, ante la imagen de Nuestra Señora de Javier, una escultura muy antigua de estilo románico que representa a María con el Niño Jesús en brazos.

En sus viajes de misión, San Francisco Javier transmitió a los nuevos cristianos este tierno amor a la Santísima Virgen María, enseñándoles las oraciones con que los cristianos la honramos y animándoles a invocarla como madre.

En sus cartas queda constancia también de sus frecuentes referencias a la Virgen María, a cuya protección materna se ha encomendado, haciéndola su “valedora”: “Tomé por valedora a la gloriosa Virgen, nuestra Señora, pues en el cielo donde está, todo lo que a Dios nuestro Señor pide le otorga”.

 

Lugares

San Francisco JavierLa reliquia más importante de San Francisco Javier es su cuerpo incorrupto, que se encuentra en Goa (India), lugar al que fue trasladado después de su muerte en la isla de Sanchón (China). Al cuerpo le falta el brazo derecho, aquel con el cual el santo bautizó a tantos conversos, que fue llevado a Roma (Italia), donde todavía se conserva incorrupto para la veneración de los fieles, en la Iglesia del Gesù.

En Javier, Navarra (España), se conserva el castillo que fue la casa de la familia de San Francisco, restaurado a principios del siglo XX y convertido museo, donde se puede ver su habitación. En la torre del castillo se conserva el "Cristo de la sonrisa", ante el cual rezaba asiduamente el santo.

 

Lecturas

San Francisco Javier

Del santo:

De San Francisco Javier se conservan 137 documentos. La mayoría de ellos son cartas. Se pueden encontrar distintas selecciones de varias editoriales y también en internet. Puedes leer algunas de ellas en este enlace a un libro de la editorial Gratis Date.

De los Papas:

- Homilía del Papa Juan Pablo II en la celebración de la Palabra con los misioneros en Javier, Navarra (España), 6 de noviembre de 1982.

- Carta del Papa Benedicto XVI al Card. Antonio Mª Rouco Varela, enviado especial de su Santidad para las celebraciones del V centenario del nacimiento de San Francisco Javier, 3 de marzo de 2006.

San Francisco JavierDe otros autores:

Además de los libros que te proponemos, se pueden encontrar muchas biografías y escritos sobre el santo en las librerías católicas y en internet.

- "El Oriente en llamas. Biografía novelada de San Francisco Javier", por Louis de Wohl (Colección Arcaduz, Editorial Palabra). Puedes comprarlo a la Editorial Palabra a través de este enlace.

- "El divino impaciente", teatro de José Mª Pemán.

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