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Cómo conocí el Hogar

Hna Leticia Enríquez

Cómo conoci El Hogar

1998- 23 años
2006- 31 años

Hola, soy la hna Leticia Enríquez C. Y la pregunta es ¿que cómo conocí el Hogar de la Madre? Bueno, yo nací en la ciudad de Toluca, estado de México. Todo empezó en el ’98 cuando unos amigos de la familia nos llamaron por teléfono, invitándonos a una charla y después a misa en una iglesia de la ciudad de México (a hora y media de donde vivo). La charla la daría un sacerdote fundador de una institución religiosa, que venía de España junto con la Madre Ana y otra hermana; nos explicaría cómo nació el Hogar de la Madre y sus misiones.

Unos amigos del grupo al que yo pertenecía (Jardín de María) junto con mis hermanas, decidimos ir a conocerlos. Llegamos a la iglesia y después de la charla y de la Misa, tuvimos la ocasión de saludarlos. Supimos que estarían algunos días más en México y les pedimos si podían ir a visitarnos a Toluca y poder así también dar a conocer allí el Hogar de la Madre. Aceptaron la invitación y entre nuestros amigos y mis hermanas organizamos la reunión, alquilamos un salón, empezamos a invitar amigos, familiares y personas para que también los conocieran.

Ese día tuvimos la charla y después la Santa Misa en la que concelebraron junto con el Padre Rafael otros dos sacerdotes, el Padre Anselmo de la ciudad de Cuernavaca y el Padre Vicente de la ciudad de Monterrey, ya que también querían conocerlos. Al final de todo los invitamos a cenar y nos reunimos en la casa de Alejandro Flores, un amigo de nuestro grupo. Cenamos, platicamos, las hermanas nos habían comentado que habían grabado algunas cintas y les hicimos que cantaran alguna canción de las que componían y ellas algo tímidas no tuvieron más remedio que cantar. Nosotros también cantamos una canción a la Virgen y les contamos algunas experiencias. Llegó el final del día, los despedimos y le pedimos al Padre Rafael que nos diera la bendición.

Después de su viaje nos empezaron a enviar la revista. Al paso de dos años nos volvieron a informar que nuevamente el Padre Rafael y varias hermanas venían a la ciudad de México y a Toluca, para conocer las instalaciones de “Clara-Visión”, un canal católico de TV que se encontraba en Toluca, ya que ellos iban a poner también un canal televisivo dando buenos criterios y poder llegar así a más personas. Querían aprender el manejo de las cámaras y otros aparatos.

Mis hermanas y yo fuimos llamando por teléfono a nuestros amigos para darles la noticia de que el Padre Rafael y las hermanas venían otra vez, así es que nos empezamos a mover para poder verles y pedirles que nos volvieran a visitar y tener una vez más una reunión con ellos, los cuales aceptaron. Al final de la reunión el Padre nos celebró la Misa, después nos dirigimos a la casa de un amigo y estuvimos platicando un rato con ellos. Les comentábamos nuestros amigos y yo, en particular, que teníamos ganas de ir a conocer a la comunidad en España, pero que nos era un poco difícil por la situación económica, (ya que desde hace tiempo, sentía la llamada a la vocación religiosa y estaba buscando el lugar). Yo ya tenía decidido entrar en una orden religiosa y había renunciado a mi trabajo, pero estaba buscando un trabajo en donde me pagaran mejor y poder así juntar el dinero necesario para poder viajar a España y conocer la comunidad. Todo esto se lo comentaba al Padre Rafael y a las hermanas. Después, el Padre me comentó que por qué no me iba con las hermanas ese martes, ya que sólo faltaban cuatro días para que ellas regresaran a España. Esto era el jueves, así que pensé rápidamente: “no tengo ningún compro-miso”. (Había renunciado a mi trabajo anterior, y aún no me habían dado ninguna respuesta de trabajo en la empresa donde lo había solicitado). Así es que le dije que sí y, bueno, aún sigo aquí, y de esta manera fue como conocí el Hogar de la Madre.

©Revista HM º128 Enero/Febrero 2006

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