Menu

Revista H.M.H.M. es una revista bimensual que se publica en español, inglés e italiano. Incluye artículos de formación, liturgia, valores, con entrevistas y testimonios vivos e impactantes de fe.

Entrevistas

Fabio De Miguel “McNamara”

Entrevista

fabio ahora

Fabio de Miguel, más conocido por su nombre artístico, Fabio McNamara, fue uno de los iniciadores de la “Movida Madrileña” de los años 80. Su influencia en ese ambiente fue tal, que el mismo Pedro Almodóvar dijo años más tarde: “Todos hemos mamado de Fabio”. Ofrecemos el testimonio tomado del programa “Cambio de Agujas” producido por HM Televisión y al que se puede acceder a través de la web Eukmamie.org

De la “Movida Madrileña” a una vida entregada a Dios.

DE CREYENTE A MARIONETA DE SATANÁS

Puedo empezar diciendo que mis padres son buenos católicos. Mi madre rezaba el rosario todos los días con nosotros. A los 12 años, me llevaron al colegio de los Claretianos y estuve allí dos años. Después pasé a un instituto podríamos decir más moderno. Y cuando tenía unos dieciocho años, empecé con el rollo de la música. A mí me gustaba mucho el arte, siempre he tenido esta vena artística. De joven comencé a pintar un poco. Al principio fui autodidacta y luego me junté con otros artistas pintores y músicos y formé un grupo con el famoso Almodóvar. Me cansé de la música y me dediqué a pintar.

Poco a poco fui alejándome de Dios. Antes iba a misa todos los domingos porque mis padres me decían que fuera, y creía en Dios. Pero luego entré en el ambiente de la calle, me junté con toda esta gente bohemia, y en ese ambiente, es como si Dios no existiera. Estuve más de veinte años sin ir a misa, sin confesarme. Para mí el pecado era como una cosa antigua, que no me afectaba; la conciencia no me remordía. Yo quería divertirme y si una cosa me gustaba no me planteaba si era malo o bueno.

fabio jovenPero en ese mundo el demonio está por todos lados, hay droga, hay sexo... es él el que dirige los hilos. Tú te conviertes en una marioneta suya, ya no piensas por ti mismo, no tienes voluntad propia. Crees que eres libre porque haces lo que te apetece, pero haces lo que le apetece a Satanás. Te empuja a que vayas a discotecas, a que te drogues y hagas el mayor número de pecados para que tu alma sea cada vez más negra, para que sea cada vez más suya y menos de Dios. Hasta que llega un momento en que el dueño de tu alma es él, Satanás.

¿CUÁNDO VAS A CAMBIAR?

A veces me acordaba de Dios. Pensaba que estaba en el infierno, porque sabía que había un sitio, el cielo, donde podría estar mejor. Pero Satanás es tan malo, quiere fastidiarte al máximo. Pero yo pensé que tenía que salir como fuera, porque aquello iba a acabar muy mal. Si me moría, estaría condenado con Satanás. En el cielo, en cambio, estaría con Dios.

Cuando era joven y no estaba tan pervertido, era feliz. Pero en ese ambiente en el que estuve, tenía una felicidad falsa, la que te venden con Halloween, y otras historias de esas, que acaban siempre en desgracias, en muerte. La gente joven termina con depresiones, suicidios. Esto es lo que hemos conseguido por olvidarnos de Dios: ruina, enfermedad, tristeza, odio, separaciones, un país roto. Eso es lo que te da Satanás. Es una mierda, es todo mentira, es el mal. En aquella época, hubo muchos momentos “clave”. Dios estaba pendiente de mí. Me preguntaba: “¿Cuándo vas a cambiar?, ¿cuándo te vas a decidir?”. Con el tiempo estaba más cerca de Dios y más lejos del peligro. Pero cuanto más cerca estaba de Dios, el demonio, que estaba muy enfadado porque había perdido una buena pieza como yo, que había dado muchos escándalos y que había pervertido a mucha gente, se vengó de mí.

SALIR POR LA FUERZA DE DIOS

fabio antesDios estaba esperando el momento propicio. Tanta oración por parte de mi familia tuvo su efecto, pues la oración lo puede todo. Además Dios, como le interesas y no quiere que te pierdas, te da unos cuantos golpes para que te despiertes. Dios te manda alguna  enfermedad, para que reacciones, recapacites, para que pienses, para que veas que esa vida que has llevado te ha llevado allí y todo, en realidad, era un engaño. De eso me di cuenta cuando ya tenía cuarenta años. Me puse enfermo y acabé en el hospital. Me di cuenta de que debía cambiar de vida si quería seguir pintando, viviendo y no haciendo daño a mis padres, a mí mismo y siendo una marioneta de Satanás.

Llegué a ser una piltrafa. Me levantaba y sólo pensaba en ir a por droga para quedarme tirado en el sofá. Empecé a coger las enfermedades que provoca ese tipo de vida. Mi madre me veía así y sufría, hasta que un día me dijo que tenía que ir al hospital porque si no, me iba a morir. Y recuerdo ese momento, el momento de coger un taxi, llegar al hospital y quedarme ingresado. Estuve allí durante un mes, y allí dije que quería recibir la Comunión todos los días; y por la mañana, venía el sacerdote y me la daba, y yo me quedaba tranquilo.

Cuesta muchísimo salir de las tinieblas a la luz, cuesta expiar todo el mal que has hecho. En mi caso, estuve varios años enfermo hasta que mejoré algo… Iba a misa, tenía fe y ya sabía que no quería lo otro, tenía ilusión aunque estaba mal, veía una luz, y sabía que aquello acabaría y que siempre iba a estar con Él porque con Dios todas las cosas tienen solución. Si uno quiere, sale aunque se sufra en ese proceso, pero también sufren los jóvenes que se emborrachan, vomitan, etc. La única diferencia es que ese sufrimiento es mucho peor y no te hace feliz.

Ahora el demonio no me deja y sigue intentando vengarse. Lo experimento muchas veces, en detalles, en problemas que me crea cada día. Pero el saberlo me da fuerzas para hacer justo lo contrario de lo que Satanás me propone. Y como él no puede más que Dios, si Dios no se lo permite, no puede tocarme. Aunque crea que estoy convertido o que soy bueno, el demonio es más listo que yo, y si no está Dios ahí, puedo volver a caer rápidamente.

Lo que yo diría a un joven que va dando pasos que le alejan de Dios o que está hundido en el pecado es esto: el que está hundido en el pecado es porque quiere. Dios nos ha hecho libres. Dios no nos obliga a que nos vayamos a drogar, ni a que hagamos esto o lo otro. Lo mismo que estás en el fango o que estás en el hoyo, hay muchas iglesias y hay mucha gente buena; y hay muchos sacerdotes que te están esperando para que vayas, para que les cuentes tu problema. Hay que dar un primer paso. Si no eres tonto, tu misma inteligencia te dirá que esos amigos, o que esa gente, se están aprovechando de ti; ves que no eres feliz, ves que tú eres una desgracia para tus padres, para tu casa, para ti mismo. Si eso es lo que tú quieres, con veinte años, es que eres tonto, así de claro.

LA MEJOR MEDICINA

No me preocupa lo de antes; no me importa lo que digan, ni lo que piense cierta gente. Invierto mi tiempo en cosas más positivas. Un sitio especial que me ha ayudado mucho en mi proceso de conversión es el oratorio donde acudo a rezar. Es como un trozo de cielo en la ciudad, y la gente no sabe lo que se pierde. Hay cinco misas diarias, siempre hay confesores, el Santísimo está expuesto todos los días, y hay unos buenísimos sacerdotes.

Hay esperanza. Pero es una lucha, hay que luchar y es verdad que este mundo está peor cada día. Pero no por culpa de Dios: está peor por culpa de Satanás que hace creer a la gente que no existe. Y así, puede trabajar soterradamente, infectándolo todo para destruir este mundo y para vengarse de Dios. Pero está escrito que Satanás va a ser vencido, que la Virgen María le va a aplastar, y que el triunfo es de Jesucristo.
Hoy puedo decir que soy un hombre feliz. ¡Cómo no voy a serlo, si ahora voy a comulgar…! ¿Qué más quiero…? Yo soy un milagro viviente. Tengo dos enfermedades incurables, y además tengo 56 años, no soy un niño. Tengo hepatitis C, con una fibrosis que es la más fuerte que hay. Y tengo VIH desde hace ya veinticinco años. Y yo sigo divinamente porque digo: “Mi medicina es la santa Comunión”. El día que yo comulgo, yo tomo mi medicina, que es Jesucristo, y no hay medicina mejor.

©Revista HM º177 Marzo-Abril 2014

Hermana Clare

Hermana Clare

La Hna. Clare sigue siendo uno de los «Santos de la puerta de al lado»

Hace un año que la Hna. Clare fue invitada a formar parte de la exposición «Jóvenes testigos de la fe. Santos de la puerta de al lado»....

Buscar

Redes sociales

Elegir idioma

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
De acuerdo