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Revista H.M.H.M. es una revista bimensual que se publica en español, inglés e italiano. Incluye artículos de formación, liturgia, valores, con entrevistas y testimonios vivos e impactantes de fe.

Por D. Rafael Alonso

Mamie recibió la misión de rezar y ofrecerse por los sacerdotes. Era Nuestra Madre quien le daba sus hijos espirituales. Me lo dijo así. Y poco a poco, a lo largo de la vida iban apareciendo, no de manera fortuita sino providencial aquellos por los que tenía que ofrecerse y rezar. Sacerdote a sacerdote, y hasta tres obispos. Ella fue fiel a su misión. Jamás la abandonaba. Sabía lo que el Señor esperaba de ella y lo realizaba día a día.

Le anunció Nuestra Madre que tendría noventa y nueve hijos sacerdotes. El primero se lo dio en Lourdes, y era un religioso pavoniano (de san Ludovico Pavoni) de nombre Enzo Bianchi y el último fue el P. Félix López, el mismo día en que fue ordenado diácono el 13 de Julio de 1993, el año anterior de la muerte de Mamie. Yo hacía el número cuarenta y tres.

Por D. Rafael Alonso

El día de Nuestra Señora de Fátima, 13 de mayo de este año, yo tenía que ir a Santander desde el lugar en el que resido, en medio de un pequeño bosque de eucaliptos. El motivo era doloroso: asistir al funeral de Carmina González*, fiel entre las fieles a Mamie, miembro del Hogar de la Madre y esposa de Luis López*. Y contemplé asombrado los desmontes y las agresiones que se hacen a un paisaje que ya no volverá. No son cicatrices en la naturaleza, sino verdaderas muertes en pro de un proceso acelerado de urbanismo salvaje.

Por D. Rafael Alonso

Estamos de fiesta. Son veinticinco años de un camino largo pero consolador. El 29 de julio de 1982 seis jóvenes daban comienzo a esta gran aventura. Pensar en Ana Campo, Reme Rodríguez, Conchi García del Pino, Esmeralda Pérez, Mavisa Gómez y Mariví Corroto es pensar también en Mamie. Ella fue inseparable a aquella peregrinación junto a D. Pablo Concepción que nos acompañó en aquellas magníficas jornadas.

Mamie gozó como nadie de esta fundación. Porque nadie como ella había realizado tantos sacrificios para que fuera posible.

El 28 de julio había sido la Audiencia General del Santo Padre Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro a algo más de tres años de su Pontificado. Recuerdo perfectamente aquella audiencia. La peregrinación la constituían cincuenta y cuatro jóvenes que habíamos partido de Toledo. Catorce de ellas pertenecientes a los Grupos de Oración del Corazón de Jesús, algunas otras a distintos movimientos y luego un grupo de jóvenes todavía sin definición.

Por D. Rafael Alonso

Muchas veces fue Mamie a Toledo antes de residir por un tiempo en la ciudad imperial. Le gustaba ir a varios lugares de culto: la catedral, la Iglesia de san Juan (los jesuitas), la iglesia de san Miguel, adscrita a la parroquia de los Santos Justo y Pastor y a una pequeña ermita que era una minúscula parroquia bajo el patrocinio de san Julián. También íbamos ocasionalmente a otras varias. Porque Toledo tiene una rica historia de espiritualidad católica.

Las ocasiones para ir a la catedral eran muchas porque era el lugar de muchas celebraciones litúrgicas, sobre todo de ministerios y de ordenaciones sacerdotales.

Por D. Rafael Alonso

Recuerdo a Mamie sentada en su sillón rezando. Siempre estaba rezando.
Aún cuando tenía que atender a otros menesteres se notaba que estaba unida su alma a Dios. Apegada a Él. No se separaba un instante.

El Apostolado de los Enfermos
había publicado una estampa con una oración que ella encontraba preciosa. El enunciado era: “Oración para recorrer el último trecho de la vida”, o algo así.

Por D. Rafael Alonso

Un día Mamie me dijo: “todos los viajes que hacemos son para ir a santuarios del Señor y de Nuestra Madre o de los santos”.

Y era verdad.

Todos los viajes que hicimos Mamie y yo fue al encuentro de lo sagrado, que es tanto como decir de lo trascendente de lo esencial. No fuimos sólo a santuarios en España sino también a los de otros países.
Una mañana pensando en cuál sería el próximo artículo sobre Mamie que podría interesar a los lectores me levanté de la silla diciéndome: les hablaré de los lugares que hemos visitado Mamie y yo. Los lugares sagrados son siempre lugares de gracia, de conversión y de reconocimiento de lo trascendente.

Por D. Rafael Alonso

Hablar de los sombreros de Mamie parece una frivolidad.

¿Cómo –podíamos preguntarnos- hablar de los sombreros que utiliza una persona cuando queremos hacer referencia de la vida espiritual de esa persona?

Yo sólo conozco los sombreros de Mamie por referencias, es decir, por las confidencias que ella me hizo. Me dijo que había utilizado una boina de color verde, porque el color verde era uno de sus favoritos. También utilizó una pamela, pero la encontró excesivamente llamativa.

Por D. Rafael Alonso

El 25 de enero de 2006, Su Santidad el Papa Benedicto XVI nos dio a toda la Iglesia el regalo de su primera encíclica: Deus Caritas Est. En ella nos habla el Papa de lo que es propiamente el amor cristiano como ágape comunión que se hace servicio y entrega desinteresada.

Si en algo se distinguió Mamie fue precisamente en su capacidad de amar.


Un día, expansionando su corazón en la oración, le decía a Nuestra Madre: “Mamá querida, a mí no se me ha ahorrado ninguna clase de sufrimientos, los he tenido todos: corporales, morales, espirituales…”.

Por D. Rafael Alonso.

Siempre había soñado Mamie formar una familia con muchos hijos. Al menos doce. Valoraba la vida. Ella constituía parte de una familia de cuatro miembros más la abuela: su madre, su padre, su hermana y ella. Conocía bien lo que era una familia pequeña. Sin embargo, ella a la hora de plantear un matrimonio y la formación de una familia la quería más extensa. Su corazón era tan grande que no le bastaba con el marido y uno o dos hijos.

Dios no le permitió tener esa familia
. Casada muy prontamente con Francois Treuttens, en el segundo embarazo, teniendo ya a su hija Simone, sufrió un terrible descubrimiento. El embarazo era extrauterino. Y como consecuencia, era absolutamente inviable y hubo que realizarle la operación pertinente. Fruto de esta operación fue la imposibilidad de tener más hijos, más otras consecuencias en nada desestimables.

Por D. Rafael Alonso Reymundo.

Su palabra
era una orientación en medio de la perplejidad y,
a veces,
en medio de la confusión.

Los hombres vamos viviendo una vida que se define más por lo que no podemos hacer que por lo que podemos.
Frecuentemente, de los labios de ancianos he podido oír esta frase: “aprovecha ahora que eres joven porque cuando llegues a mi edad no podrás hacerlo”. Generalmente se refieren a gozos materiales, disfrutes corporales o satisfacción de los deseos de poder, de poseer o de placer.

Su Santidad Juan Pablo II
también se hizo viejo, es decir, iba cumpliendo años y también él iba por el camino de toda la humanidad sometida a la enfermedad y a la ancianidad. Sin embargo, él escribió en la carta a los ancianos que es un tiempo privilegiado para hacer otro servicio distinto a la comunidad humana.

Hermana Clare

Hermana Clare

«Solo una pregunta. ¿El Señor lo quiere?»

Carolina Aveiga (Ecuador): A la Hna. Clare le dolía realmente cuando alguien no hacía la voluntad de Dios, porque amaba al Señor y también...

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