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OraciónVigilias y horas santas que se pueden organizar en parroquias, para todas las edades.

Esta vigilia nos ayuda a adentrarnos en el tiempo litúrgico de Adviento, que la Iglesia nos ofrece para profundizar en el misterio de la Encarnación y para aumentar en nuestros corazones el anhelo del retorno de Nuestro Señor. Es el tiempo de la espera por excelencia. Ahora, con canciones, tiempo de silencio y preces para centrarnos en la oración, llegamos a decir con la esperanza viva, basada en la fe en la Palabra de Dios: “¡Ven, Señor Jesús!”



(En pie)
Canción de adoración.
(De rodillas)
Exposición del Santísimo.
Canción: “Maranatha”, Ven, Señor Jesús.
Puntos breves.
(De rodillas. Pausa de silencio. Canción)
(En pie)

L. Adviento, tiempo de espera de lo eterno. Tiempo de espera del Señor.
T.- Tiempo de silencio para percibir su presencia. La presencia de Dios entre nosotros.
L.- ¿Cuándo llegará al fin el prometido de Dios?
T.- ¿Cuándo llegará el día en que nuestra espera será satisfecha?
L.- El día de Dios. Todavía un poco de tiempo, un poco de tiempo solamente.
T.- Y el Señor vendrá.
L.- Dios será luz para todos.
T.- Los ciegos lo verán.
L.- Todavía un poco de tiempo, un poco de tiempo solamente.
T.- ¿A quién temeré? ¿Quién me hará temblar?

 



L.- Es el Señor, a quien esperamos serena y gozosamente.
T.- Señor, ¡no tardes más!. ¡Ven, Señor Jesús!
L.- Tenemos necesidad de tu presencia.
T.- Nuestro corazón se viste de fiesta sabiendo que vienes ya.
L.- Que la humanidad entera ocupe su sitio para la fiesta.
L.- Que corra el vino en abundancia, como corría en las bodas de Caná.
T.- Sirvan las mejores carnes, se ha matado el toro cebado.
L.- Llega la hora, estamos de fiesta.
T.- No habrá últimos ni primeros.
L.- Todos seremos hermanos hijos e hijas del Rey.
T.- Todos saciarán su hambre.
L.- El lobo convivirá con el cordero.
T.- El leopardo será amigo del cabrito, el cachorro de león con el ternero.
L.- El león pacerá con la vaca y la cabra. El niño pequeño jugará con la serpiente y el áspid.
T.- Ven Señor, date prisa, Señor. Te esperamos anhelantes. Sabemos que vendrás.
L.- Los campos ya blanquean, la cosecha está próxima.
T.- Librará al pobre que súplica, al afligido que no tiene protector.
L.- Cuida del pobre y desvalido.
T.- Se acerca el prometido, el Cordero de Dios, el Elegido.
L.- Él nos dijo: “No temas, no tengas miedo pobre mortal, yo vengo a socorrerte”.
T.- Juan lo señaló delante de sus discípulos más fieles y ellos le siguieron.
L.- Juan no era la luz: él era su testigo.
T.- Abramos la puerta, preparemos el corazón.
L.- Para que, cuando Él venga, nos encuentre de pie, preparados para recibirle.
T.- ¡Ven, Señor Jesús!

(Puntos breves. Pausa de silencio. Canción)
(En pie)

L.- Se cumplieron los tiempos.
T.- La Virgen concibió al Hijo de la Promesa.
L.- En Nazaret, en Galilea, Dios visitó a su pueblo.
T.- “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”.
L.- Llena de Espíritu Santo, María dijo: “sí” a Dios un sí de consecuencias eternas.
T.- Ella creyó en lo imposible. ¡Creyó! Es el comienzo de la Nueva Alianza.
L.- Pueblo de Dios, alégrate, salta de alegría.
T.- Llega el Salvador al mundo.
L.- Somos el pueblo que le busca.
T.- Derribas a los poderosos.
L.- Y haces callar a los malvados.
T.- Confías tu secreto a los pobres y a los humildes.
L.- Lo que escondes a los sabios, lo revelas a los sencillos.
T.- Se cumple la promesa hecha en otro tiempo a nuestros padres.
L.- Abraham se alegra con los suyos viendo que ha llegado el día.
T.- Levanta al pobre para que se siente y reciba el trono de gloria.
L.- Señor, Dios nuestro, restáuranos.
T.- ¡Que brille tu rostro y nos salve!
L.- Aguardamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.
T.- La venida de nuestro Salvador.

Puntos breves.
(Pausa de silencio. Canción)
(En pie)

L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- Sacia a los hambrientos.
L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- Da luz a los ciegos.
L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- Levanta a los decaídos.
L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- Fortalece a los débiles.
L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- Defiende a los débiles.
L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- Transforma nuestros corazones.
L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- Cúranos y santifícanos.
L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- Alegra nuestros corazones.
L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- Líbranos del pecado.
L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- Consuélanos y Libéranos.
L.- ¡Ven, Señor Jesús!
T.- ¡Sálvanos!
L.- Oh sabiduría salida de la boca de Dios, Palabra hecha carne como nosotros.
T.- ¡Ven!
L.- Oh guía de Israel, zarza ardiente, nube de fuego.
T.- ¡Ven!
L.- Oh raíz de Jesé, hijo de David.
T.- ¡Ven!
L.- Oh llave de David, puerta abierta a Dios.
T.- ¡Ven!
L.- Oh sol naciente esplendor del Padre, resplandor de su rostro,
T.- ¡Ven!
L.- Oh Rey del Universo, piedra angular de la Iglesia,
T.- ¡Ven!
L.- Oh Emmanuel, Dios con nosotros, Dios en nosotros.
T.- ¡Ven!
L.- Proclamamos tu nombre: “Maravilloso-Consejero, Dios Fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la Paz”.
T.- ¡Ven!

(De rodillas. Pausa en silencio. Canción)
Reserva del Santísimo.
Canción a la Virgen. “Tú serás”.

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Hermana Clare

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«¿Qué haces cuando no estás en la parroquia?»

Hna. Susan Joost, SHM (Jacksonville, EEUU): Habló con mucho fuego, sin respetos humanos, buscando la salvación de las almas de los jóvenes.

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